Dejar Ir el Miedo
Un mensaje de Neale Donald Walsch
Sólo cuando llegué al lugar donde no tenía “nada que perder” fue que perdí la única cosa que estaba tratando de perder: mi miedo.
Por ahí en la calle, mis pensamientos se volvieron hacia todo lo que tenía por ganar – y así, muy naturalmente, lo gané todo.
Donde están tus pensamientos, allí estará también tu futuro.
Yo no recomiendo este proceso a otras personas. Estoy seguro de que hay una forma más fácil de entender que,
como dijo Franklin D. Roosevelt “no tenemos nada que temer más que al miedo mismo”.
Muchas veces antes en mi vida he tratado de enseñarme a mí mismo esta lección, llevarme a mí mismo a la remembranza de esta verdad.
Muchas veces antes en mi vida había sufrido pérdidas que estaba convencido me dejarían infeliz para siempre,
sólo para descubrir que la alegría y la felicidad no eran tan esquivas como me había imaginado que serían,
y que yo podía, de hecho, ser feliz sin aquello que pensaba que nunca podía perder.
Lo que estoy tratando de decir aquí es que mi vida me ha demostrado una y otra vez que puedo sufrir una pérdida enorme
y seguir manteniendo mi paz interior y felicidad. Y ahora, después de la experiencia de Conversaciones con Dios,
tengo esto realmente muy claro, porque he llegado a comprender que la paz y la alegría y la felicidad que busco no vienen y no pueden venir a mí desde fuera de mí mismo.
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