Acéptate tal cual eres y trabaja por ser mejor, pero sin
recriminarte. Valora tu cuerpo y atiende por tu salud. Reconócete el
mérito de poseer los dones que tienes. ¡Bendícete y felicítate por
tus aciertos!. Declárate el mejor amigo de ti mismo. Dale gracias a
Dios por todos los beneficios que has recibido y agradécele las
oportunidades de superarte y crecer como persona y en tu profesión.
Incluso aquellas que no entiendes o que te parecen dolorosas o
difíciles.
El estrés dificulta tu paz interior, afecta tu salud, tu felicidad y
tu vida. Para evitarlo, renuncia a querer lograr objetivos de manera
acelerada y forzosa. Aprende a utilizar el tiempo en forma adecuada.
Evita tensionarte por querer hacer varias cosas a la vez. No empujes
el río, déjalo correr a su ritmo. No te amargues imaginando futuros
llenos de dificultades. Mira tus problemas con objetividad y hasta
con buen humor y saca provecho de tus errores.
El cansancio mental que provocan las situaciones conflictivas te hace
flaquear la atención y debilita tu capacidad mental. Para
solucionarlo, siéntate cómodamente en un sofá, olvida las causas de
tal tensión, quédate en silencio durante diez minutos sin pensar en
nada y sin proponerte nada. ¡Sólo relájate!. Comienza así a recuperar
tu estabilidad y tu paz internas, para que puedas atender de la mejor
manera las decisiones que debes tomar.
...gracias por tus palabras... siempre es bueno leer lo que uno tambien comparte sobre la vida...
ResponderEliminarFuerza en esta nueva aventura de comunicar los sentimientos, sueños y reflexiones...
jorge
22/sep/09